Después de seis años trabajando en marketing y exportación, decidí dar el salto y crear mi propia marca. No estaba sola en esta aventura, Kike, mi marido, ha sido mi mayor apoyo desde el primer día, animándome a seguir adelante con esta locura.
Todo comenzó en la buhardilla de nuestra casa, ese rincón donde nos refugiamos para disfrutar de buenos momentos, entre vinos y risas. Allí, entre conversaciones sobre el futuro, nos encontramos soñando con cómo vestiríamos a nuestros hijos... hijos que aún no tenemos, pero que ya imaginábamos como pequeñas versiones de nosotros mismos. Queríamos que su ropa reflejara nuestra pasión por el estilo minimalista y atemporal.
Así nació ATTIC KIDS, inspirado en la palabra inglesa “attic”, que significa buhardilla. Desde este pequeño espacio, empezamos a construir una marca pensada para vestir a los más pequeños con prendas cómodas, modernas y alineadas con las tendencias de moda adulta.